domingo, 19 de abril de 2015

Cuando la tentación acecha

“Y Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. O suponed que a uno de vosotros que es padre, su hijo le pide pan; ¿acaso le dará una piedra? O si le pide un pescado; ¿acaso le dará una serpiente en lugar del pescado? O si le pide un huevo; ¿acaso le dará un escorpión? Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”
Lucas 11:9-13

Es la tercera vez que me topo con este pasaje en menos de 2 días: me lo dijo ayer la hermana Raquel, me lo dice hoy el hermano pastor que nos visitó y me toco en mi devocional ayer.
Se me enfatiza la parte de la fe: y es grande para mí en especial porque es hasta ahora que me doy cuenta cuan incrédula he sido en realidad y que, lejos de ser algo inofensivo como yo pensaba, en realidad es algo serio y un pecado contra Dios.

Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
Apocalipsis 21.8

Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en los que la oyeron.
Hebreos 4.2

¿Creo que lo que Dios me está mostrando claramente es que no debo desconfiar de El: en que maneras desconfío de Él? Pues primero porque dependo demasiado de mi misma y eso me impide tener la confianza que necesito para depender de Dios. Si me esta diciendo que no me va a dar un escorpión en lugar de un huevo es porque en el fondo siempre he tenido ese temor esa desconfianza de no saber esperar lo mejor, siempre he pensado que Dios es como los hombres y en vez de tener fe para recibir cosas buenas he esperado incrédulamente que sucedan cosas malas. Siempre he dudado no de Su existencia sino de Su Poder, de Su buena voluntad para conmigo. Lo cual es absurdo, irracional, ilógico completamente.

Creo que constantemente los miedos han sido una causa para bloquear mi fe en Dios, y es momento de desterrar esos miedos, de renunciar a ellos y ejercer mi fe en ese Dios que me quiere dar cosas buenas

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